Por: Edgar Cadena
Tras meses de entrenamientos, sacrificios y preparación física y mental, ningún nadador debería dejar su rendimiento en manos del azar. Pero, como dice el refrán: “En la puerta del horno se quema el pan”. Justo cuando se está a punto de alcanzar el objetivo, algunos errores —aparentemente pequeños— pueden echar por tierra todo el esfuerzo.
Con más de 43 años de experiencia junto a la piscina, he sido testigo de errores que se repiten una y otra vez. Muchos los cometí como nadador; otros los he observado como entrenador. Aquí comparto cinco recomendaciones clave para evitar tropezar justo al final del camino.
1. ⚠️ Evita lesiones innecesarias
Antes de una competencia importante, evita actividades físicas que no estén dentro de tu plan de entrenamiento. Un simple partido de baloncesto me costó un esguince de tobillo y semanas de progreso. Incluso nadadores de élite como Jesse Vassallo han perdido medallas por lesiones fuera del agua. También es fundamental vigilar la carga de las clases de educación física escolar; padres y entrenadores deben dialogar con los docentes para proteger la puesta a punto del atleta.
2. 🤒 Cuida tu salud: la prevención es clave
Gripes, virus o infecciones pueden llegar en el peor momento. Evita el contacto con personas enfermas, abrígate ante cambios de temperatura y prioriza tu bienestar. Un pequeño descuido puede dejarte fuera de la competencia para la que tanto te preparaste.
3. 🍝 Alimenta tu energía: llena tus reservas de glucógeno
El glucógeno es tu combustible principal. En el mes previo a la competencia, enfoca tu dieta en carbohidratos de buena calidad: arroz, pasta, pan, cereales, papa, yuca. Además, según expertos como el fisiólogo Juan Carlos Mazza, es fundamental consumirlos justo después de entrenar para maximizar la recuperación.
4. 🌀 No olvides el nado de recuperación
Después de competir, el cuerpo necesita liberar el ácido láctico acumulado. El nado suave post-competencia es esencial para la recuperación muscular. Algunos nadadores creen que los fatigará, pero la ciencia demuestra lo contrario. Este paso no debe verse como opcional, sino como parte del entrenamiento inteligente.
5. 😴 Descansa bien: el sueño también entrena
En concentraciones o viajes, es común que los atletas descuiden el descanso por socializar con el equipo. Sin embargo, dormir mal afecta directamente el rendimiento. No se trata de imponer reglas estrictas, sino de que cada deportista entienda que el descanso es tan importante como el entrenamiento.
🧠 Conclusión
Llegar preparado a una competencia va más allá de lo físico. Significa tener conciencia, disciplina y responsabilidad con cada decisión que tomamos en los días clave. Que no se queme el pan en la puerta del horno. Llegaste hasta aquí por una razón. No permitas que errores evitables te impidan alcanzar tu meta.
